• Daniela Vasconcelos

Sustentabilidad para PyMEs


El tiempo ya nos ha demostrado que el tema de sustentabilidad se ha ubicado en los últimos cinco años entre las prioridades de muchas empresas y que ya no se trata de una simple moda, sino que es una de las tendencias más importantes en los negocios. Y llegó para quedarse.

Por mucho tiempo, los empresarios la percibían como un gasto, sin embargo es cada vez más contundente que se trata de una gran oportunidad para reducir costos y hacer más competitivo el negocio, porque la sustentabilidad puede tener un gran impacto en el éxito de las empresas, sean chicas, medianas o grandes.

Si bien es cierto que las grandes empresas fueron las primeros en incorporar este concepto en la industria, no quiere decir que las MiPyMEs no puedan incluir la sustentabilidad en sus modelos de negocio. De hecho, estas grandes empresas solicitan a empresas más pequeñas la creación e implementación de programas de responsabilidad social corporativa y gestión medioambiental, en los cuales se establecen sus metas, miden su desempeño y publican sus resultados.

La sustentabilidad también puede ser un disparador de negocios innovadores, porque estas MiPyMEs generalmente son más creativas, flexibles y son más ágiles para dar un timonazo en comparación a las grandes empresas. Y la ventaja es, justamente, eso: su tamaño, porque les brinda la posibilidad de operar la sustentabilidad sin profundas y costosas transformaciones y la posibilidad de convertirse en aliadas estratégicas de aquellas grandes empresas que requieren inevitables cambios en sus procesos.

Cualquier MiPyME puede integrar prácticas sustentables en sus procesos diarios, como ahorros en el consumo de energía y agua, que luego se verán reflejadas en la productividad de su negocio, y de una forma sencilla también se pueden identificar oportunidades para reducir el impacto ambiental, y que a la vez generen ahorros económicos.

Aquí algunas de estas prácticas sustentables para empezar a ser más responsable con el medio ambiente y, al mismo tiempo, ser más competitivos con el uso eficiente de los recursos:

1. Medir el consumo de agua y energía y la generación de residuos. El primer paso es comprender el nivel de consumo de acuerdo a las operaciones de la empresa. Es interesante revisar las facturas de distintos períodos y contrastarla con cada proceso, y así poder entender si existen desviaciones en el consumo y poder corregirlo. La generación de residuos es un tema de suma importancia, ya que un residuo es materia prima que no se transformó en producto, de esta manera lo que se gastó al momento de la compra se convertirá en perdida, si no se recicla.

2. Revisar los procesos e identificar las áreas donde se realizan los mayores consumos de recursos. Con un simple recorrido por las diferentes áreas, oficinas y espacios de la empresa se puede identificar donde se consumen mayores recursos o se generan más residuos.

3. Identificar posibles medidas para reducir consumos. Con los datos de consumo y puntos de generación, es más fácil identificar las oportunidades para generar ahorros. Haga una lista de los proyectos detallando la inversión necesaria para su implementación y los ahorros estimados. Comience por aquellos proyectos de baja inversión, incluso puede haber algunos que ni siquiera la necesiten. Por ejemplo, puede iniciar prestando atención o compartiendo con su equipo la cultura del ahorro de energía, a través de prácticas sencillas que pueden adoptar con un mínimo esfuerzo: apagar todas las luces no necesarias, verificar que todas las bombitas de luz sean bajo consumo, dessenchufar cargadores de celulares cuando no se están usando, reparar goteras en canillas y baños, utilizar hojas impresas en desuso que tengan un lado en blanco para impresiones borrador o como anotadores.

4. Implementar y medir los resultados. Una vez que eligió e implementó los proyectos de mejora, es importante medir los resultados para comprobar las estimaciones de ahorro. Esta será la mejor forma de adoptar nuevas iniciativas de sustentabilidad ambiental a futuro.

5. Utilizar los ahorros para implementar proyectos de mayor impacto. Si esos proyectos de baja o cero inversión generaron ahorros, utilícelos para financiar otros proyectos que requieran mayor inversión pero que tengan un impacto ambiental y económico mayor. Por ejemplo, comprar contenedores de agua de lluvia para utilizar en el riego o la limpieza.

No siempre ser sustentable requiere de programas complicados, solo hay que ser conscientes que los recursos son limitados.

Más información: www.pymeseficientes.com

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